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05/04/2018
Oferta de empleo - contrato con cargo a proyecto CAPuS Knowledge Alliance 2018-2020 Conservation of Art in Public Spaces


Se presenta información relativa al proceso de selección para la contratación de personal de investigación para el proyecto CAPuS Knowledge Alliance 2018-2020 Conservation of Art in Public Spaces


Requisitos de las/los candidatas/os:

Titulaciones requeridas: doctor/a

- Experiencia investigadora en caracterización de materiales usados en arte urbano y de su deterioro

- Capacidad de trabajo en equipo

- Nivel de inglés alto.

- Publicaciones científicas en el ámbito.

Trabajo a llevar a cabo y condiciones contractuales: Apoyo a las actividades investigadores y de ejecución del proyecto CAPuS.

Duración: hasta 31 de agosto de 2018.

Fecha estimada de incorporación: 1 de mayo de 2018.

Retribución: Contrato laboral con una dotación de 1790 € brutos al mes (jornada a tiempo completo)

Lugar de trabajo: Edificio Miralles.

Proceso de Selección:

Se realizará según el CV actualizado en base a experiencia investigadora (participación en proyectos, estadías, publicaciones en revistas incluidas en el SCI) y una entrevista personal (si fuera necesario.

El proceso selectivo será resuelto por la coordinadora y equipo del proyecto CAPUS en la Universidad de Vigo. Las personas que se presenten y no alcancen el contrato quedarán incluidas en una lista de reserva.

Envío de solicitudes y CVs a: trivas@uvigo.es (Teresa Rivas).

Fecha límite de envío: 13 de abril de 2018.



16/03/2018
Charla de María Marco #elfuturoeraesto

Lunes 19 de marzo, 16.45, Espazo 16


#elfuturoeraesto

Producción crítica y comisarial postinternet

María Marco


¿Qué son las narrativas digitales y por qué el futuro de la comunicación online apuesta por ellas mediante el uso del audio y el vídeo en detrimento del texto?, ¿cómo influyen en la producción y distribución de contenidos críticos o curatoriales de arte contemporáneo? La creación de podcasts, la emisión de radio y música por streaming, la creación de canales de YouTube, la emisión de series en Netflix, la Realidad Aumentada o el auge de redes sociales basadas en lo imaginal como Instagram, convierten a la imagen –imagen en movimiento- digital en la principal y más preciada fuente metabólica de nuestro consumo online. 

En esta sesión vamos a profundizar en la creación de contenidos artísticos digitales desde la crítica y el comisariado de arte: contexto, objetivos, modelos, audiencias etc.  recorriendo los ejemplos más representativos de la producción contemporánea tanto local como nacional o internacional.


Organiza: Departamento de pintura

(Almudena Fernández Fariña. Arte y Contemporaneidad, 3º)



16/03/2018
Vías de la investigación (Segunda sesión del ciclo Investigación en curso)

Martes 20 de marzo a las 12 en el Espacio 16.


Vías de la investigación

Mesa redonda con Fran Quiroga e Iria Vázquez


Dentro del ciclo Investigación en curso, que se inció el pasado 15 de febrero con una charla de Antoni Muntadas, tendrá lugar la segunda sesión titulada
Vías de la investigación. En esta ocasión contaremos con Fran Quiroga (activista y gestor cultural, dirige el proyecto de mediación e investigación colectiva #SalónDoMARCO) e Iria Vázquez (artista y Doctora en Bellas Artes por la Universidad de Vigo).



13/03/2018
Entrevista a Mar Ramón Soriano
Puedes descargar la entrevista en Pdf aquí

Mar Ramón Soriano basa su investigación y práctica artística en la exploración de los elementos cotidianos, a los que otorga nuevos significados para llamar la atención sobre sus posibilidades expresivas y conceptuales, incorporándolos a otros materiales como la cerámica y el textil. Así, sus obras se plantean como un ensamblaje continuo donde el diálogo entre lo blando, lo duro, lo conocido y lo extraño conforman un conjunto que pretende hacernos cómplices de nuestro propio cuerpo, desmontar los roles y estereotipos de género y reflexionar sobre cuestiones como la intimidad, la protección y el hogar.

Actualmente compagina su práctica artística con la labor investigadora como doctoranda de la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra. Su obra se ha podido ver en ciudades como Vigo, Pontevedra, Santiago de Compostela o Córdoba. Ha sido beneficiaria de reconocimientos como el 2º Premio Xuventude Crea de Artes Plásticas y ha participado en proyectos como el V Encontro de Artistas Novos de la Cidade da Cultura, Santiago de Compostela 2015.


Refugio a partir de tendal, 2016.


Trabajas con objetos y materiales cotidianos, que habitualmente pasan desapercibidos. Así desvelas su utilidad dentro de la práctica artística. ¿Cuándo se inicia tu atracción por estos materiales y cuál es tu modo de otorgarles nuevos significados?

Durante la carrera empecé a fijarme más en todos los objetos que tenía alrededor, me interesaba mucho cómo pasaban desapercibidos, son objetos que llevan una carga de diseño detrás pero nosotros no reparamos en ellos por lo comunes que son o por estar ahí día a día. Estamos rodeados de cosas muy estéticas y el descontextualizarlas hace que reparemos realmente en lo plásticas que son.

Además del tema estético, estos objetos están cargados de connotaciones, hacen referencia tanto a la memoria, a los procesos cotidianos, al cuerpo, etc. Contienen mucha información de cómo es nuestra sociedad y, por lo tanto, de nuestra política. Así que al ir combinando ciertos elementos se van contaminando los unos a los otros generando nuevas lecturas.

Otro elemento común en tu obra es el textil, que en la historia del arte ha estado ligado a lo femenino, lo blando, lo maleable, tanto desde una postura reivindicativa como desde la aceptación del concepto. ¿Cómo entiendes la incorporación de este material?

Siento atracción por estos materiales que no responden a la escultura canónica, como puede ser la talla en piedra, madera, o metal. Por tanto la cerámica, el textil y los objetos cotidianos conforman de alguna manera mi imaginario plástico.

El textil tiene una carga de género muy potente, las artistas se han valido de él, lo han reinventado y revalorizado, por lo que me aprovecho de todas estas connotaciones. En mis esculturas el cuerpo suele ser protagonista, un cuerpo blando, abierto, andrógino. Por lo tanto este material, sumado a la paleta de colores que suelo utilizar en tonos rosados, hace una referencia muy clara y fácilmente perceptible.

Además está la cerámica que, combinada con el tejido, establece una dicotomía entre lo duro y lo blando, al tiempo que invita a cuestionar los conceptos de resistencia y fragilidad. Esto genera una tensión contenida que se aprecia en muchas de tus piezas, que pareciera que fueran a quebrarse en cualquier momento.

Efectivamente juego con esta dicotomía, lo blando, lo etéreo o maleable siempre ha sido asociado a lo femenino, en cambio lo rígido, lo constante, lo firme, ha representado lo masculino. Sobretodo en mis primeras piezas yo quería mostrar el género como un abanico de posibilidades y no como algo binario, por lo que mezclaba estos dos significantes, los invertía y los combinaba de forma que las esculturas no fueran ni hombre ni mujer sino un híbrido; un cuerpo andrógino y abierto. Además, jugaba con la dulzura de los colores y las formas redondeadas, la dulzura que aporta también esta ductilidad y flexibilidad de la espuma de almohada contrapuesta al empleo de genitales masculinos y femeninos, o a la violencia del cuerpo fragmentado.

Esa homogeneidad cromática que citabas, que como dices se aprecia en el conjunto de tus obras y se suele mover en una escala de tonalidades carne y rosadas, adquiere mayor peso cuando se aplica a la cerámica, conectada normalmente a la tierra ¿A qué significados o sensaciones asocias en este caso el color?

Yo quiero que la cerámica sea percibida como cuerpo y la forma más directa es con la utilización de tonos rosados. Es cierto que el barro hace alusiones a la corporalidad desde las leyendas de un dios creador que nos modela y luego nos da vida, pero ciertos colores hacen que no haya duda. De esta forma, utilizando este material de una manera concreta también se renueva la técnica. Intento utilizar un lenguaje plástico contemporáneo, revisitar la cerámica y renovarla. A la vez, el rosa es un color inocente y agradable; transmite cierta cercanía que luego yo aprovecho para contrarrestar con temas más agresivos.

El método empleado, el ensamblaje, ¿propicia la exploración de estos binomios?

El ensamblaje es una forma de trabajar en la que cabe todo, si sabes qué elementos combinar y cómo combinarlos puedes crear miles de narrativas. Así que diría que sí, que es el método más práctico para la exploración ya no de estos binomios solamente, sino para la exploración matérica.

Otra cuestión interesante que aflora en tu trabajo es la manera de materializarse. Lo amorfo, lo orgánico, lo abstracto y lo figurativo se integran y se complementan. Es como si partieses de una referencia a lo real, a algo ya conocido, para después someter la mirada a su deconstrucción. ¿Qué planteamientos formales y estéticos te interesan?

Trabajo de una forma muy intuitiva, casi diría que infantil a veces, partiendo de la idea de juego con los materiales. No me interesa una referencia figurativa a la realidad sino que me guío más por sensaciones o por referencias no tan directas. En mi obra se percibe que hay cuerpo pero no verás un brazo o un pie. Me interesa un arte que ensalce las propiedades de los objetos y se aproveche de sus características estéticas para componer obras tridimensionales pero que tienen mucho que ver con la pintura. Yo veo la construcción de esculturas como la composición de un poema, los espacios y las separaciones cobran valor, los elementos se disponen de manera que una pieza tenga cierto ritmo; según la colocación y la combinación se acentúan unos significados implícitos u otros.

Manejas conceptos como el hogar, el cuerpo, la idea de refugio… para hacer público lo íntimo, aquello que muchas veces no se cuenta y que queda relegado a la esfera privada. ¿Sigue habiendo algo de tabú en todo esto?

No pienso que haya tabú en esto, yo hablo de la casa como espacio de refugio y de intimidad, pero a a la vez como cárcel debido a las numerosas horas que conlleva el mantenimiento de un espacio habitado. Es un tema que ya trataba Bourgeois. No quiero sacar al exterior la intimidad, si no hacer hincapié en esta serie de capas de refugio que nos van recubriendo, empezando por la ropa, el portal de casa, la casa o la habitación propia. Las veo como capas que nos protegen pero a la vez nos obligan a tener unos hábitos determinados.


Desnudo #6, 2015.


Citas a Louise Bourgeois, con la que compartes ciertas temáticas y preocupaciones y para quien el arte servía como canalizador de sus propias vivencias. ¿También hay un componente autobiográfico en tu trabajo?

Siempre dejas un poco de ti en las obras, aunque sea solo por que vives en cierta sociedad y eso va a determinar tu forma de trabajar o los temas que vas a tratar. Pero mi obra no es autobiográfica, ni es una forma de gestionar traumas. Hablo más bien de las cosas que me preocupan o que me atraen .

Tus cuerpos están representados desde una óptica que se fusiona en algún punto con lo abyecto, con lo enrarecido. Como espectadores, nos sentimos interpelados por esas formas extrañas que presentas al vez que nos produce rechazo su presencia. ¿Qué reacciones persigues generar?

La idea es esa precisamente. Buscaba crear una serie de esculturas dulces, que recordasen a peluches infantiles, piezas que tuvieses ganas de acariciar o abrazar pero que a la vez, en una segunda mirada más cercana, produjesen ese rechazo del que hablas. Al utilizar genitales o fragmentos de cuerpo dentro de este imaginario tan dulce se crea esta dicotomía. Al final siempre me muevo entre pares de opuestos, intento mantenerme en la línea divisoria.

En todas estas cuestiones que hemos comentado se manifiesta la idea de revisar los roles de género y de hacer frente a los estereotipos sociales legitimados. A veces lo haces de manera evidente, unificando los órganos sexuales masculinos y femeninos en una misma pieza, otras se trata de una sensación que subyace a través de los títulos o de los objetos empleados. ¿Debemos leer tu obra desde la reivindicación feminista?

Sí, en casi todas mis piezas hay discurso de género, yo soy feminista y eso se hace patente en las obras, en algunas más y en otras menos, pero todas estas piezas andróginas surgen efectivamente de una preocupación por los roles asociados a cada género. Los refugios, a pesar de estar habitados por cuerpos que no son masculinos ni femeninos, también hacen referencia al rol de ama de casa porque actualmente permanecen ciertos estereotipos de conducta que deberían estar ya desterrados.

En la muestra Esa mujer, exposición individual que has inaugurado recientemente en la Fundación Granell, reflexionas sobre el caso Mónica Lewinsky. Desde este ejemplo, se podría abrir un debate sobre una serie de cuestiones como el abuso de poder o el peso de la cultura patriarcal sobre nuestras propias decisiones o comportamientos, algo que muchas veces se manifiesta de manera sutil pero que es sintomático de nuestro contexto. En este sentido, ¿en qué dirección enfocas la exposición? ¿esperas una toma de conciencia por parte del público?

Este proyecto nace de una empatía que siento, pienso que yo hubiera acabado en la misma situación que ella si hubiera vivido sus circunstancias. Dentro de estas relaciones en las que la desigualdad de poder es tan grande resulta, cuanto menos, complicado no satisfacer a la figura casi de semidiós que representaba Bill Clinton en los 90. La forma en que la prensa y los medios gestionaron el tema y cómo ella fue humillada y culpada públicamente por su sexualidad y por vivirla libremente me parece suficientemente relevante como para mostrar una relectura de dicho acontecimiento. Hoy en día esta situación se sigue dando, han pasado 20 años ya y la forma en la que se entiende la sexualidad femenina no ha cambiado demasiado, han cambiado las formas de castigarla o reprocharla pero el problema de base sigue prácticamente igual.

Mi objetivo es poner sobre la mesa esta historia otra vez, por que la mayoría de la gente no sabe lo que pasó en realidad y ha seguido a esta “masa” de gente que la juzga. Poner en evidencia que no se deben emitir estos juicios sobre temas de los que no se sabe lo suficiente, porque es muy cómodo y muy fácil caer en este tipo de situaciones. Pienso que hay que ser más consciente de lo que se dice en ciertas ocasiones y las consecuencias que puede tener.

Actualmente estás realizando tu tesis doctoral en la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra. A propósito del trabajo de investigación, Antoni Muntadas aseguraba, en la charla que dio recientemente en Casa das Campás (La metodología del proyecto) que “tiene que haber un proyecto detrás de cada pieza”. Nos gustaría conocer el tema de tu investigación y saber de qué manera encajas la práctica artística y la faceta investigadora.

Mi tesis doctoral será sobre el objeto doméstico en la escultura contemporánea, quiero analizar cómo artistas coetáneos utilizan este material y por qué lo utilizan. Es decir el tema de mi investigación va completamente paralelo a mi práctica artística, cuando te embarcas en un proyecto de tesis es necesario que el tema te guste mucho y yo personalmente no sería capaz de leer sobre temas que no tienen que ver con mi obra, porque es lo que realmente me motiva. Respecto a generar un proyecto con cada pieza, una investigación conceptual es lo que da cuerpo a una pieza, para mí es lo que hace que un ensamblaje sea arte y no otra cosa.

Sobre esto que comentas del uso del objeto doméstico en el arte y sus posibles por qués, me gustaría retomar Louise Bourgeois para rescatar una de sus afirmaciones, que creo que puede ser reveladora en varios puntos:

“Siempre hay algo que nos estamos negando -nuestro sexo, las herramientas que necesitamos- porque ser escultor puede costar muy caro. Si consideramos que el arte es un privilegio en lugar de algo útil para la sociedad, tenemos que ahorrar y sufrir por el arte, por lo que amamos; tenemos que negarnos a nosotros mismos en nombre del arte. Yo sentía que tenía que ahorrar el dinero de mi esposo en lugar de gastarlo en la escultura. Por eso, en el comienzo, usaba objetos de descarte, algo que luego adquirió un sentido poético, en la medida en que el objeto de descarte se fue valorizando”.

Me parece interesante esa frase, sí. Define muy bien mi situación respecto a estos materiales. Hacer escultura es caro y en realidad la madera o el metal no tienen tantas connotaciones, es decir, sí que las tienen pero ahora mismo me resulta mucho más interesante la poética que reside en los objetos al alcance de todos. Cuando empiezas a hacer obra la parte económica pesa mucho, hasta que no empiezas a recibir becas o ayudas a la producción tienes que apañártelas con los medios que tienes a mano y esa situación te hace discurrir mucho, me parece que ha sido lo que más me ha enseñado la carrera.

Muchas gracias Mar!




20/02/2018
Taller El arte como terapia

EL ARTE COMO TERAPIA
(Creative approaches to Art Therapy )

Taller a cargo del profesor Ghassan Abulaban de la Universidad de Amman
Casa das Campás (Rúa Don Filiberto nº 9-11, Pontevedra)
12 y 13 de marzo de 16:30 a 19:30 h.

Ghassan Abulaban es profesor en la facultad de Arte de la Universidad de Jordania desde 2006. Además de su carrera artística como pintor, destaca también en el campo de la poesía, la literatura y como instructor en procesos de Arte Terapia con amplia experiencia en Europa y EEUU, principalmente. Como artista plástico su obra fue expuesta en museos, bienales y galerías de todo el mundo.

Gratuito. Plazas limitadas hasta completar aforo. Máximo 15 personas.
Idioma del taller: inglés
Precisa inscripción previa vía e-mail a: carlos.tejo@uvigo.es

           


10/02/2018
Charla de Antoni Muntadas (ciclo

El ciclo Investigación en curso tiene como objetivo acercar diferentes perspectivas sobre la creación y los procesos de investigación contemporánea a través de la participación de profesionales del sector: artistas, gestores culturales e historiadores del arte que aportarán sus experiencias y visión del panorama del arte contemporáneo nacional e internacional.

El ciclo, que constará de cuatro sesiones, se inicia el próximo jueves día 15 con una charla del artista Antoni Muntadas.

Jueves 15 de febrero. Charla de Antoni Muntadas: La metodología del proyecto

Casa das Campás a las 16:30h

Antes de la inauguración de su exposición individual Estrategias del desplazamiento en el CGAC de Santiago (el sábado 17 de febrero), Antoni Muntadas nos hablará de su trayectoria artística y de los procesos de investigación. Artista de referencia internacional, Muntadas compagina su práctica creativa con la docencia. Hasta 2014 impartió clases en el MIT (Massachusetts Institute of Technology) y actualmente es profesor de la Universidad IUAV de Venecia.



*Con certificado de asistencia
. Cuenta como actividad de doctorado. (Para poder obtener el certificado es necesario inscribirse en el ciclo completo enviando un mail con nombre y apellidos a Secretaría de decanato: sdfba@uvigo.es)


31/01/2018
Entrevista a Félix Fernández

Puedes descargar la entrevista en PDF aquí

Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Vigo, Félix Fernández completa su formación en danza contemporánea y performance con creadores de la talla de Marina Abramóvic, Johannes Deimling, Elena Córdoba o Esther Ferrer. Hablamos de un creador contemporáneo al que no le gusta etiquetarse, un artista que trabaja desde el cruce entre diferentes disciplinas donde conectan la fotografía, el vídeo, la música, la danza y la performance. Por eso, la experimentación continua y la exploración de nuevos lenguajes son uno de los principales sustentos artísticos de Félix Fernández. Interesado en la reflexión sobre la realidad en la que se inscribe, sus trabajos proyectan problemáticas comunes que se construyen habitualmente desde la narracción autoficcionada y que penetran en el espectador a través de diferentes capas de lectura.

Sus trabajos se han expuesto individualmente en espacios como el Museo de Arte Contemporáneo de la Fundación Gas Natural Fenosa (MAC) en A Coruña, el Centro Torrente Ballester de Ferrol, el DA2 - Domus Artium de Salamanca, el Museo Provincial de Lugo, la Galería El Museo de Bogotá, Colombia, o el Centro Cultural de España de Montevideo, Uruguay. Recientemente ha disfrutado de la Beca de residencia Azala en Vitoria y también fue galardonado con el Premio Encontro de Artistas Novos de la Ciudad de la Cultura, Santiago de Compostela (2014) y con la Beca Gas Natural Fenosa, con la que realizó estancias en Berlín y Nueva York. Como performer, ha participado en eventos como el Festival TNT en Terrassa, el Festival Corpo a Terra de Ourense, Performing ARCO, IFEMA, Madrid, y actuado en diferentes espacios como Matadero, Madrid, el Center of Contemporary Art of Tel Aviv, Israel, o el Instituto Cervantes de Tokio, entre otros.


50 minutos de simulación programada, 2018.


Comencemos hablando de la implicación social de tus propuestas, que exploran preocupaciones compartidas partiendo a menudo de experiencias cotidianas. Trabajas con el contexto que te rodea para después extrapolarlo al resto. Simula una suerte de puente entre tú y las demás personas, pero también entre tu yo individual y tu yo artista.

Yo realmente estoy inscrito en un tiempo y una realidad muy concretas, soy un artista de mi tiempo y me gusta ser así. Me interesa hacer reflexiones sobre lo que me rodea y creo que, de alguna manera, a todas las personas nos pasa esencialmente lo mismo aunque con muchísimos matices. Es decir, cada persona aborda una problemática desde una óptica, que es la subjetividad, y ésta para mí es muy interesante, como también ver cómo nos enfrentamos a la vida con unas circunstancias concretas: lo que nos implica lo tecnológico, lo social, el turbocapitalismo en el que estamos inmersos… todas estas cuestiones son preocupaciones latentes tanto en mi trabajo como en mi día a día. Para mí arte y vida están completamente ligadas y no puedo dejar de abordarlas.

Tu cuerpo funciona como eje principal. Tu imagen, tu retrato, aparece muchas veces intervenido adquiriendo diferentes roles que invitan a revisar conceptos de identidad y género y a repensar los estereotipos establecidos en torno al individuo. Piezas como Turbodriver (2009) o More, more, more! (2010) pueden ejemplificar estas cuestiones. ¿Cómo te posicionas y de qué manera canalizas estos discursos a través de la práctica artística?

Yo empecé trabajando con la identidad y creo que todos los artistas reflexionan sobre ésto pero algunos de una manera más formal y otros de forma más autobiográfica. Yo trabajo desde lo autobiográfico pero me gustan mucho la ficción y la autoficción: la construcción de ciertos personajes que me ayudan a expresar cosas simbólicamente. Son personajes que, por lo general, siempre tienen como un algo que en esencia expresa alguna preocupación. Esto hace que sintetices esa forma de enfrentarte a la vida. En relación con el género, como artista homosexual creo que si no haces caso a lo que realmente eres en esencia estás desaprovechando una oportunidad, estás interpretando una especie de papel impuesto por otros para que estén contentos los demás. Yo me posiciono un poco en este sentido. El género binario hombre-mujer no puede funcionar en el momento actual porque existen otras identidades a las que hay que mirar. Ya los griegos, incluso los indios norteamericanos en ciertas tribus, tenían varias diferenciaciones identitarias sexuales, hablaban de una graduación. Porque en el fondo ese binomio hipermasculino e hiperfemenino nos acaba encasillando en algo que muchas veces genera frustración. Hembras alfa o machos alfa no hay tantos, es una construcción estereotipada que responde a unos códigos muy marcados por lo social. En muchos de mis trabajos hago referencia a eso. Cuando la norma marca parece que estás obligado a seguir esa norma y ello provoca que no estés escuchando cosas que te pasan interiormente. Yo no digo que no tengamos que estar inscritos en lo social, pero lo social se tiene que adaptar a quienes lo habitamos y no al revés.

Otros proyectos como Room4 (2015) y Composición en forma de escape para 4 dispositivos móviles y un monte (2014) aluden al aislamiento del individuo en una sociedad donde el mal uso las redes sociales nos conduce a la dependencia tecnológica y la incomunicación. Aquí planteas un futuro antiutópico, por otra parte muy propio de Black Mirror. ¿En qué momento nos situamos en cuanto al uso de las tecnologías?

En este momento tengo un dilema respecto a eso. Últimamente me he centrado mucho en trabajar con la distopía, creo que ésta funciona a modo de aviso de lo terrible que puede llegar a ser una deriva. Sin embargo, soy de los que creo que construimos la realidad en la que vivimos y si estamos todo el tiempo creando ese imaginario distópico corremos el peligro de invocarlo. Entonces, no sé a hasta qué punto estoy siendo partícipe de esa distopía. En relación al aislamiento del individuo, pienso que es algo muy sintomático que va a tocar fondo en algún momento. Creo que va a haber un cambio de tendencia de este individualismo extremo al que estamos empezando a llegar, a pesar de estar todos hiperconectados en red. Las redes bien utilizadas pueden ser fantásticas, el problema es cuando proyectamos hacia ahí toda nuestra vida. En ese sentido valoro mucho el contacto personal.

Es complicado. Yo creo que al final todo consiste en la aplicación que las personas podamos hacer de las herramientas que tenemos. A veces somos nosotros mismos los que acabamos llegando a ese futuro distópico por nuestra incapacidad de manejar lo que tenemos a nuestro alcance, que puede ser un arma muy potente.

Me encanta porque el director de Black Mirror hablaba de que es como si fuéramos niños pequeños a los que han dejado solos el fin de semana en casa. Creo que estamos en un punto de experimentación y a veces de desconocimiento de los peligros del mal uso de las tecnologías, tal vez como en otros momentos de revolución y descubrimiento histórico como pudo ser el fuego. Por ejemplo, en Room4 hablo mucho de eso: son tres personajes que están encapsulados en su mundo individual y uno de ellos tiene un punto más relacional-presencial, que es a través del cual establezco la esperanza. En Composición en forma de escape lo que propongo es una huida, un individuo intentando escapar que es falsamente rescatado.

Bueno, ésto son como maneras simples de leer mis trabajos. En casi todas mis obras hay una forma de lectura muy básica y después muchos subtextos. Me encanta que haya todas esas posibilidades de lectura, desde algo tremendamente fácil que permita conectar con personas que puedan no tener un imaginario muy desarrollado hasta reflexiones más profundas; cuestiones que yo sé que están ahí y que conforman todo un imaginario y hablan de diferentes temas. Pienso que el arte no puede estar exclusivamente dirigido a un estrato social.

De algún modo esas capas de las que hablas, esa primera lectura que es más accesible a cualquier persona, puede llegar a enganchar y provocar una segunda lectura. Si como espectadores nos encontramos con algo que somos incapaces de descodificar puede pasar que perdamos el interés, mientra que si se nos ofrece una parte que genere esa empatía con el espectador puede originar un camino más largo.

Totalmente. A mí me encanta redescubrir nuevas formas dentro de la narración y de la estética, también me interesa la investigación sobre el propio lenguaje del arte pero soy más un autor de contenidos. A nivel de forma soy más clásico, suelo recurrir a la narración como elemento principal. La narración es una herramienta comunicativa fundamental que el arte contemporáneo no debería desechar.

Otro de los aspectos determinantes en tu obra son la importancia de la coreografía y el conocimiento del lenguaje corporal. Pienso ahora en El guardián (2012) o Subtextos de un patrón de mantenimiento (2015), pero podríamos citar muchas otras performances en las que asoma la influencia de la danza. Tras estudiar en la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra, te has formado en performance y danza contemporánea con diferentes artistas. ¿Cómo se comunican ambos lenguajes y qué aporta cada uno?

Para mí el cuerpo está muy presente en mi trabajo, es la interfaz que nosotros tenemos para desarrollarnos en esta realidad. Esto lo tengo muy claro, es lo que nos da el sustento para poder estar en esta realidad. La coreografía es una sucesión de diferentes eventos en el tiempo y en el espacio. Lo coreográfico a mí me parece mágico y creo que ya estaba inscrito dentro de mis vídeos desde el principio y es algo que cada vez está más presente en lo que hago. Me interesa cómo se van presentando las cosas en la secuencia temporal, entender cómo el cuerpo es capaz de comunicar por sí solo mediante los gestos, las posiciones… De mi formación con todos los profesionales que he tenido he extraído algo de cada uno, me gusta incorporar cosas de otros artistas y no tengo ningún complejo en decir que tengo muchísimos referentes.


Subtextos de un patrón de mantenimiento, 2015.


Siguiendo con la idea de las confluencias entre disciplinas, has colaborado con creadores de diferentes ámbitos, no solo de la danza sino también del cine o la música. Muchas veces se entiende el trabajo del artista plástico como el de un ente aislado en su estudio produciendo para sí mismo, algo que no podemos aplicar en tu caso.

No. Es verdad que cada vez soy más híbrido, no me gusta encasillarme. Me gusta explorar nuevos lenguajes y posibilidades y cuando dedico tiempo a un tema o forma artística concreta luego procuro hacer todo lo contrario. No me parece negativo que funcione una serie o un estilo concreto dentro de una demanda social, puede ser una buena concesión comercial y no hay que perder de vista que los artistas también tenemos que alimentarnos y pagar facturas. Sin embargo, si solo te limitas a hacer lo que pide el mercado puedes llegar a aniquilarte como artista. Habría que buscar un punto intermedio.

¿Debería el artista plástico tender más a relacionarse y a abrirse a otras disciplinas?

Yo vengo de las artes plásticas pero mi deseo intrínseco desde pequeño era hacer de todo. Me encantaba hacer programas de radio, inventarme canciones, hacer obras de teatro… Pienso que el arte contemporáneo está muy ensimismado, que hay algo de mirarse mucho el ombligo. Yo creo en el término creación contemporánea. Hace poco leía una entrevista a Peter Greenaway en la que le preguntaban cómo se definiría y dijo algo así como que todavía se estaba buscando. Es una persona que no se quiere encuadrar o limitar a un formato porque tiene diferentes formas de expresarse. Tan legítimo es que pase eso como que pase lo contrario. Sin embargo, el arte contemporáneo sigue un poco ensimismado. Creo que la hibridación, por ejemplo el concepto de artes vivas, cubre un espectro muy amplio que cada vez va a tener más peso. Y cuando hablo de hibridación hablo de interconexión. La creación contemporánea habla de eso. Ahora mismo, por ejemplo, estoy creando música. Los sonidos nos llevan a paisajes; paisajes sonoros... ¿Qué diferencia hay entre eso y un cuadro de Pollock, por poner un ejemplo? Creo que todo está tan unido que se vuelve absurdo diferenciar. Que existan categorías no es malo pero que sean permeables.

De hecho tienes un alter ego, DJ Jëan Fixx, con el que has pinchado en diferentes salas y eventos y que tiene también que ver con lo que acabas de hablar de la permeabilidad. ¿Qué puntos comparte y en cuáles se distancia de tu faceta como artista?

Jëan Fixx fue un personaje que creé para un vídeo mío que se llama Materialización para la eternidad (2013) y generé una especie de falsa publicidad, se publicaron algunas reseñas en diferentes medios sobre ese artista que no existía. Le propuse a mi amigo Rubeck sacar un lanzamiento de ese artista, le dimos una identidad y nació con un tema que Rubeck me prestó. Al principio no pensaba que ese personaje volvería a tener vida, lo entendía como un proyecto aislado. Después hice una performance en la feria JustMad en la que el personaje Jëan Fixx llegaba, hacía acto de presencia y leía una especie de nota funeraria sobre la muerte. Un año después hice una performance que se llamaba Sesión de muerte y destrucción (2014) con siete u ocho canciones que hablaban sobre el tema de la muerte. Utilicé a DJ Jëan Fixx para pinchar las canciones e hice una acción en la que bailaba interactuando con la música. Compré una controladora para hacer la performance y me di cuenta de que realmente me gustaba mucho hacerlo y así empezó todo. No fue algo premeditado sino que se fue dando con el tiempo. Creo que el personaje está muy ligado a lo que yo hago porque además suelo hacer sesiones temáticas. Me encanta partir de un tema e investigar y hacer una selección de música, mezclarla, encadenarla y generar una experiencia. Lo hice con 20 canciones para Maruja Mallo (2017), para el Museo Provincial de Lugo, o para un desfile de moda en el Museo de Arte Contemporáneo de la Fundación Gas Natural Fenosa (MAC) en A Coruña para el que preparé una sesión sobre África (2017). Me gusta mucho trabajar con sonido y me parece que entra perfectamente en mi campo de creación. La música me lleva a hacer algo basado en la forma y ésto me libera de la presión de lo conceptual.

Sesión de muerte y destrucción, 2014.


Otro punto del que nos gustaría hablar es el de tu perfil como gestor o mediador cultural. Formas parte del Colectivo RPM (A Coruña) desde el que buscáis construir herramientas comunes de práctica y reflexión colectiva sobre el territorio en el que vivimos. A través de RPM habéis realizado proyectos como las jornadas Hiperespazos. A casa fóra da casa o las Residencias Paraíso, para potenciar las artes del movimiento en Galicia. Precisamente está abierto el plazo de la segunda edición de Residencias Paraíso, en las que participará la Facultad de Bellas Artes con la Sala X. ¿Cómo nacen y qué necesidades cubren estas residencias?

Para mí estar en RPM es una bendición, trabajo con gente a la que admiro y con la que me siento a gusto y me estimula para trabajar. Además, creo que estamos haciendo algo fundamental, en el caso de las Residencias Paraíso, el territorio gallego necesitaba imperiosamente eso. Nosotros hacemos el diseño del proyecto pero también actuamos como mediadores, nos estamos colocando entre la institución y los artistas para que los proyectos culturales en relación a las artes del movimiento en Galicia puedan ser posibles. No esperamos de brazos cruzados a lo que pueda venir de la administración porque conocemos las dificultades que suelen tener desde dentro para sacar adelante oportunidades culturales. También tengo que decir que ha nacido de una gran voluntad de trabajo para la comunidad. Lo estamos haciendo porque realmente creemos que es algo necesario y que va a repercutir positivamente en la situación cultural gallega y en nuestra conexión con el resto del territorio español.

Para nosotros es importante que esté la Sala X de la Facultad de Bellas Artes y otros espacios como la Fundación Luis Seoane de A Coruña o el Vello Cárcere de Lugo, que no están únicamente destinados a las artes escénicas. También hemos tratado de mantener los espacios de la primera edición porque hay algo de didáctico en todo ello. Se hace una apuesta por lo que es el trabajo artístico desde el proceso; crear la idea de apoyar la investigación a la creación contemporánea.

En piezas como Campo magnético (2015, con Colectivo RPM) es interesante cómo la experiencia de visualización generó un ambiente que llegó a contagiar al público. ¿Había una intención de crear comunidad?

De hecho, colectivo RPM nació con Campo Magnético. Ya trabajaban juntos Andrea Quintana, Rut Balbís, Caterina Varela y Alexis Fernánez (Maca) y decidieron encargarme una acción para trabajar con una serie de bailarines de la ciudad. Yo hice una reflexión sobre lo colectivo, lo comunitario, y pensamos en convocar a personas de diferentes ámbitos de la danza para crear una acción conjunta. Primero publicitamos el evento por toda la cuidad y se fueron generando muchas ganas de ver eso que iba a pasar. Lo hicimos en el barrio de la Sardiñeira, un sitio donde no es habitual que sucedan esas cosas. Queríamos que fuera algo deslocalizado, que no fuera en el centro de la ciudad, y conseguimos que acudiera mucha gente del barrio. Fue algo muy bonito y creo que tenemos que volver a crear otra experiencia colectiva del mismo tipo. Hubo una implicación emocional por parte del público que creó mucha energía y logramos que la gente entrara dentro de eso.

Imagino que también os favoreció el hecho de que fuera un proyecto horizontal, al aire libre, sin gradas... de alguna manera la gente se siente más interpelada.

Sí, son necesidades de las nuevas formas de representación. En los teatros se habla mucho de que tiene que haber ciertas modificaciones espaciales, que las gradas se puedan cambiar de lugar, etc. La creación contemporánea ya exige otra manera de mirar.

Desviando el tema hacia el plano más formal del tus trabajos, en tus primeras piezas se aprecia una tendencia más barroca en cuanto a la escenografía que después se va depurando. Ha habido una evolución en cuanto al lenguaje, la narración y la sofisticación de tus obras.

Curiosamente, siempre me he considerado una persona bastante minimal y creo que tiendo hacia eso pero es verdad que a veces paso al otro lado. Me interesa el minimalismo estéticamente y el “menos es más”. De hecho, tengo un poco de conflicto con el barroco porque me parece como demasiado. Pero vivimos en un momento muy barroco a nivel histórico, lleno de una variedad tan grande de imputs y estímulos que hace que finalmente trabajemos sobre eso. Pero bueno, definitivamente no me gusta lo que representa el barroco a nivel sintomático. Y, sí, reconozco que mis trabajos son cada vez más sofisticados. Creo que los artistas solemos ser más frescos a nivel de lenguaje al principio (esa frescura e inocencia, eso hacer las cosas sin pensar…) y cuando empezamos a madurar nuestro lenguaje se vuelve más refinado. Ahora todo lo que hago lo pienso mucho más, con lo cual los procesos de producción son muy diferentes y más elaborados que los trabajos del principio. En todo caso, siempre me estoy replanteando lo que estoy haciendo, estoy en crisis constante y no descarto cambiar de rumbo en un momento dado.

Para terminar, nos gustaría que nos hablaras de tu último proyecto: 50 minutos de simulación programada, que será presentado como work in progress en el marco de Escenas do cambio 2018 en la Ciudad de la Cultura. ¿Puedes desvelarnos algo?

Es un proyecto que me apetece mucho hacer, con el que estoy muy ilusionado. Me he tirado un poco a la piscina porque he compuesto toda la banda sonora, música incluida, como también la parte de vídeo, pero esto último es algo más habitual. Lo que propongo es que el espectador se meta dentro de una experiencia con dos guías: dos personajes que funcionan a modo de avatares. Quiero llevar al público por una experiencia que simula esa virtualización en la que cada vez estamos más inscritos. Es una especie de recreación tecnológica muy secuenciada, donde existe un narrador omnisciente que va guiando a esos avatares. Una de ellas es Free Winona, en referencia a cuando arrestaron Winona Ryder por cleptomanía y salió gente a la calle con pancartas diciendo “Free Winona”. Yo creo que éste pudo ser uno de los primeros hashtag de la historia (risas). Entonces no existía toda esta interconexión a través de las redes sociales y me apetecía recuperarlo en clave de humor o naif. Ella está representada como una especie de figura japonesa salida de Shibuya e inspirada en el tipo de estética de los personajes Cosplay. Luego está Roy the Kicker, al que podríamos definir como un futbolista ultra high-tech. Estos dos personajes son guiados por una serie de escenas que van dando pequeñas claves de contenido al espectador. Me parece muy interesante esa conciencia de los cincuenta minutos, la polarización de lo masculino y lo femenino y la idea de representar el poder desde una posición concreta. Quiero que la gente pueda ser consciente de que vivimos en una sociedad tremendamente orquestada donde las libertades que se nos dice que tenemos a veces no lo son tanto. Hay una reflexión sobre este tema. Lo que más me interesa es que el público reconstruya la obra, que se lleve una experiencia propia.

Muchas gracias por atendernos Félix!



24/01/2018
Sesión Virtual - Estudios Artísticos en Estados Unidos

Sesión virtual el día 6 de febrero a las 17:00 hrs con representantes de la Comisión Fulbright, EducationUSA y escuelas de arte en Estados Unidos.

Temática: los estudios de arte en EEUU, programas, becas, requisitos, el portfolio, prácticas y otras oportunidades de desarrollo profesional...

Con la participación de:

Comisión Fulbright
EducationUSA
New York Film Academy
College for Creative Studies
Arizona State University - Herberger School of Arts and Design
Full Sail University

Participar en estas sesiones también permite optar a solicitar una cita de asesoramiento individual con EducationUSA Spain (gratuita).


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